Publicado: 7 de Febrero de 2017 a las 22:07

El estándar de certificación Passivhaus fue creado en 1988 por los profesores Bo Adamson, de la Universidad Sueca de Lund, y Wolfgang Feist, del instituto Alemán de Edificación y Medio Ambiente, que en 1994 fundó el PassivHaus Institut (PHI) en Alemania. Se estima que existen unos 6 millones de metros cuadrados útiles, construidos con las estrategias del estándar PassivHaus, e incluso una región de Austria, Voralberg, que obliga a que los nuevos bloques que se construyan, sigan sus criterios pasivos: importantes aislamientos, estanqueidad frente a las filtraciones de aire, control de la ventilación de los espacios y de puentes térmicos, aprovechamiento de las ganancias solares en invierno, limitación de la demanda energética para calefacción y refrigeración, no superior a 15 kW/m2a,… ¿Posible en cualquier clima?

CRITERIOS DE CERTIFICACIÓN PARA EDIFICIOS SEGÚN EL ESTANDAR PASSIVHAUS

El estándar Passivhaus se puede aplicar en Obra nueva, para edificación residencial y no residencial, y en Rehabilitación. El objetivo consiste en conseguir el confort interior óptimo con un gasto mínimo de energía. Los criterios principales del estándar son:

1. Demanda de calefacción ≤ 15kWh/m²año.

2. Demanda de refrigeración ≤ 15kWh/m²año.

3. Consumo de Energía Primaria  ≤ 120kWh/m²año.

4. Hermeticidad, n50 ≤ 0,6h‾¹

Los valores característicos se calcularán para toda la envolvente térmica del edificio. El estándar dispone de una herramienta de cálculo, mediante la cual, introduciendo los datos requeridos, de manera exhaustiva, calcula y verifica el cumplimiento de los parámetros antes detallados. Se trata del programa informático PHPP, y se refiere a la superficie habitable neta de todas las estancias habitables.

Los valores característicos se calcularán para toda la envolvente térmica del edificio. El estándar dispone de una herramienta de cálculo, mediante la cual, introduciendo los datos requeridos, de manera exhaustiva, calcula y verifica el cumplimiento de los parámetros antes detallados. Se trata del programa informático PHPP, y se refiere a la superficie habitable neta de todas las estancias habitables.

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL ESTANDAR PASSIVHAUS

1º. Alto aislamiento térmico

El aislamiento es un aspecto clave para ahorrar energía en la edificación. Aumentar el espesor de los aislamientos térmicos reduce las pérdidas de calor en invierno y las ganancias de calor en verano. Con una baja transmitancia térmica (VALOR-U) de los cerramientos exteriores baja también la demanda de energía para climatizar los edificios.

En función del clima, se puede optimizar el espesor del aislamiento térmico hasta encontrar el punto de inflexión, a partir del cual el aumento de grosor es muy poco relevante para la mejora de la eficiencia energética teniendo en cuenta el incremento del coste.

2º. Hermeticidad de la envolvente térmica

Para garantizar un menor consumo de energía se requiere una excelente estanqueidad de la envolvente del edificio. Es importante que una sola capa hermética al aire cubra todo el edificio para evitar orificios y flujos de aire entre el interior y el exterior a través de grietas y huecos, que tienen un alto riesgo de provocar condensaciones en la construcción.

La estanqueidad puede comprobarse por el llamado Blower-door-Test (prueba de presurización) que consiste en un ventilador colocado en una puerta o ventana exterior creando una diferencia de presión de 50 Pa y el resultado de la prueba de la presurización de la envolvente exterior del edificio según la norma EN 13829, debe ser  inferior a 0.6 renovaciones de aire por hora (valor de estanqueidad 50 Pa).

3º. Ausencia de puentes térmicos

Para garantizar la estanqueidad y el aislamiento térmico deseado, se controla de forma rigurosa la eliminación de los puentes térmicos ya que perjudican la eficiencia energética del elemento constructivo.

Los puentes térmicos son lugares de geometría lineal o puntual del cerramiento exterior donde el flujo de energía es más grande respecto a la superficie “normal” del cerramiento. Siguiendo unas pocas reglas simples, tal y como indica el estándar Passivhaus, es posible eliminar los efectos de los puentes térmicos.

4º. Ventanas y puertas de altas prestaciones

Las zonas más débiles de la envolvente de un edificio son las ventanas. Por ello, es fundamental contar con carpinterías y vidrios de muy alta calidad con el fin de limitar al máximo la fuga de energía a través de ellas.

Se ha de poner mucha atención en su correcta ubicación y ejecución, utilizando ventanas con doble o triple vidrio (rellenas de argón o criptón) y además optar por vidrio bajo emisivo, es decir, aquel que refleja el calor al interior de la vivienda en invierno, y lo mantiene en el exterior en verano.

5º. Ventilación mecánica con recuperación de calor

Consiste en recuperar gran parte de la energía que sale hacia fuera, renovando el aire utilizado, de malas características higiénicas,  para pre-acondicionar el aire fresco y conseguir mayor calidad del aire. La recuperación del calor es un aspecto clave de las casas pasivas, ya que consiguen minimizar la demanda energética del edificio a través de la renovación de aire.

¿Cómo se consigue? Para edificios de tipología Passivhaus se fija un límite en la demanda de calefacción y refrigeración de aproximadamente 15 kWh/m2a.  Se establece, cada hora, una renovación de aire de aproximadamente 1/3 del volumen de los espacios, de acuerdo con la EN 15251.

Con este caudal de aire fresco, podemos aportar unos 10 W/m2 de calor, y 7 W/m2 de frío en el edificio. Esta cantidad de energía necesaria para acondicionar los espacios no es muy grande y  es suficiente para poder prescindir de un sistema convencional de radiadores o de un suelo radiante, con el correspondiente ahorro económico que ello supone.